¡A payasear!
Alguien dijo una vez que la televisión es el reflejo de la sociedad. En los últimos años hemos sido testigos de la ocupación, cada vez más intensa, del campo televisivo por parte de una serie de personajillos deseosos de aventar sus más truculentos secretos. Todo el proceso se inició en la prensa rosa, se potenció con los llamados reallity shows y la adquisición de más gentucilla a este circo de los horrores, de ahí se contagió al cine al darles papeles a todo este grupo de escorias humanas, y finalmente, el mundo de los documentales con una serie de presentadores con la único intención de hacer el idiota delante de la cámara.
Desde finales de los años noventa del pasado siglo se ha abierto una clara brecha entre los documentales de naturaleza “tradicionales” y los actuales. Ya no se busca el enseñar en esta clase de filmaciones sino el morbo y la tensión. El buen hacer de auténticos maestros en la materia como David Attenborough o Félix Rodríguez de la Fuente* ha sido sustituido por toda una plétora de individuos más pendientes de dar la nota que de mostrar las maravillas del mundo natural. Si bien aún se hacen auténticas maravillas, éstos personajes han florecido en la gran pantalla cual efímeras en primavera.
Tal vez el caso más famoso sea el del australiano Steve Irwin. Apodado “El Cazador de Cocodrilos” inició su carrera filmográfica en 1997 con su homónima serie de gran éxito en el mundo anglosajón. A partir de entonces compaginó su actividad conservacionista y de director del Queensland Reptile and Fauna Park con la realización de series. Todas ellas tenían en común una cosa: la manía cuasi patológica de molestar al animal de turno, eso sí, siempre y cuando fuera peligroso. Como el índice de audiencia era proporcional al riesgo que supusiera la manipulación del bicho en cuestión el australiano mostraba un comportamiento temerario. Tanto se arriesgaba que, en 2006, acabó con un aguijón de raya látigo en su corazón. El veneno actuó rápido y así acabó sus días Steve Irwin. Pero no es el único, pues otros como Jeff Corwin o Steve Austin se ganan la vida de una forma parecida.
Todo lo que tiene éxito en el mundo anglosajón acaba siendo imitado en mayor o menor medida en el resto del orbe terráqueo. Así,

Frank de la Jungla... a la izquierda de la imagen, con su característica gorra blanca. Lo de la derecha es un clamidosaurio.
tenemos a nuestro temerario nacional haciendo el payaso delante de la cámara y, encima, con una nombre más artístico que Irwin & company: Frank de la Jungla. Ataviado con su blanca gorra vuelta hacia atrás y sus crocs** rojos con calcetines, Frank recorre el mundo para mostrar las diferentes especies de animales que habitan nuestro planeta. ¿Y cuál es su función delante de la cámara? Pues jugarse estúpidamente la vida delante de alguna serpiente venenosa. A ver no me malinterpretéis, que este hombre se juegue la vida pues como que me da un igual, lo que me fastidia es que inflinja la primera norma de un naturalista: respeta al animal que quieras observar y, sobre todo, procura pasar desapercibido. Este pasado domingo se estrenó la segunda temporada y, curiosamente, ha empezado de igual forma a como lo hizo la primera: con Frank de la Jungla al borde de la muerte. En la primera a punto estuvo de morir asfixiado por una pitón, y en esta le mordió una víbora de Russell (Daboia russelii). Dos inicios y dos sucesos similares, ¿estoy insinuando manipulación?
Y el amigo Attenborough vuelve con las suyas, ahora con los orígenes de la vida. ¿Preparados a ver la reconstrucción de Anomalocaris oyendo de fondo la curiosa dicción de este genio? ¡¡¡¡YO SÍ!!!! :)
* Dejando al margen toda la polémica existente alrededor de sus técnicas de rodaje.
** ¡¡Acabo de descubrir el nombre que recibe este tipo de calzado!!








Ese tio es un retrasado mental, y si alguien se cree la pantomima que hicieron de picadura de serpiente, es tan retrasado como él. Todos los bichos que salen los han sacao de la bolsa diez minutos antes de rodar la escena correspondiente de esa mongolidad de programa, que en ningún caso debe llamarse documental.
Me parece que has bailado las fechas…
Tal vez el caso más famoso sea el del australiano Steve Irwin. Apodado “El Cazador de Cocodrilos” inició su carrera filmográfica en 2007
Y luego pones: Tanto se arriesgaba que, en 2006, acabó con un aguijón de raya látigo en su corazón. El veneno actuó rápido y así acabó sus días Steve Irwin.
¿Inició la carrera una año después de muerto? Todo es posible por el afan del morbo pero creo que el 2007 está equivocado.
Por otra parte estoy de acuerdo contigo, para ver gente jugandosela estúpidamente prefiero Jackass…
Otra moda imbécil que no aguanto es la de poner nombrecicos a los bichos y hacer que el documental parezca una telenovela mexicana: “La pobre Jessica es explusada de la manada por las malas artes de Harry el tuerto, señor del clan”
El presunto “ataque” de la Python molurus fue más falso que una moneda de 24’5 euros, garantizado. De hecho, el único animal agredido fue la pobre molurus xD
Sobre el tema de la mordedura de la víbora de Russell (Daboia russelli) no lo he visto, pero hasta el momento ya me han comentado varios errores de bulto en la recreación.
Ambos casos tienen un fin más que claro, sembrar morbo y atraer gente. Yo le sugeriría al señor Francisco Cuesta que se dedicase en exclusiva a dar clases de tenis y dejase la divulgación en manos de alguien que al menos sepa algo más que leyendas urbanas sobre animales :o)
Si el tal «Frank de la Selva» no se hubiese puesto a jugar con una víbora por la noche, no le habría pasado nada. Un ejemplo de lo que no se debe hacer con serpientes venenosas, y además está grabado.
http://www.laguiago.com/_espana/evento/51769/nueva-temporada-de-frank-de-la-jungla-esta-noche-en-cuatro/
Aunque alguna cosa había oído nunca he visto la serie de este tipo pero gracias al post y al enlace de Krates puedo hacerme una idea.
Hola
Vaya yo crecí viendo a Steve Irwin, me gustaba mucho su programa, pero siempre me cuestionaba esa cosa, si el animal era peligroso, ¿por qué simplemente no lo dejaba en paz?, y ahi se produce un problema también, muchos espectadores quieren realizar las mismas hazañas, en especial los niños que ven frecuentemente estos programas
Sí, el mal ejemplo suele diseminarse más rápido que el bueno.
y ya mas tradicionles, los toreros, no digamos. Esos sí que molestan al pobre animal que lo único que quiere es salir corriendo, con sus vacas, y luego te montan todo el número de la bravura y todo eso. De cuando en cuando el toro engancha a alguno y entonces sí que es héroe nacional..
Perdón a Nachop y al resto de lectores. Irwin comenzó su carrera en 1997, y no 2007 como puse. Me parece que vivo inmerso en un desfase temporal XXD
Pues a mi Irwin me caía bien, se le veía un tipo majo y simpático. Pero el Farnk de la jungla me da mal rollete.
Creo que merece la pena diferenciar entre los que buscan y persiguen a animales peligrosos sin ningún motivo y aquellos que nos muestran como es una investigación de campo, que a veces tiene su peligro.
Totalmente D.E.L ;o)yo mismo las pasé canutas cuando mostré al mundo los peligros de la Anfisbena XDXD
http://www.youtube.com/watch?v=QTLvse5vdUc
jejejejeje
Que chulada de anfisbena, yo sólo vi una una vez, pero mi abuelo la partió en 2 en el acto xDDDD
Premios Darwin, para algunos de estos elementos os han inventao ;D
Jack de la jungla va en la misma línea que el tiparraco ese que hace que “sobrevive” en diversos parajes inhóspitos, sólo que el Jack se echa al cuello los animalejos, y el otro les come los ojos o el higadillo…
Bendita televisión ´¬__¬`
Pero este señor sabe tratar con serpientes? En el caso de que le hubiera picado de verdad, ¿donde demonios está el torniquete? ¿Y porqué se cierra la herida inmediatamente después de abrirla? ¿Es que le da miedo pillar una infección después de haberse abierto una raja en la pierna con una cuchilla sin esterilizar?
Que se vaya a su jardín a coger caracoles
http://www.teniaquedecirlo.com/varios/533942
Este otro vídeo también es impresionante, Frank de la jungla se encuentra cerca de la muerte en un encuentro con un supuesto tigre que no para de emitir ronquidos para advertir de su presencia al más puro estilo del pasaje del terror de una feria de pueblo.
http://www.youtube.com/watch?v=UDzKF7_6q_8
Bueno hay que reconocer que todos los biólogos hemos caido en la tentación de tocarle un poco las napias a un animal para observar su reacción. El mismo Attenborough en “La vida de las aves” se acercó a un urogallo en celo y recibió una buena tunda.
Pero lo de este tio no tiene nombre. Casi prefiero que sigan con los típicos programas basura a que sigan dando una falsa imagen de los animales.
[...] mi anterior entrada, me ha vuelto a dar por ver documentales de naturaleza. Incluso me estoy haciendo una especie de [...]
Molestando a los animalillos!!!. En esta sociedad cada vez más consumista y hedonista vamos hacia atrás en valores positivos como el respeto.